Cifras y datos del sector

Conforme indican los datos del ejercicio económico 2016, el sector de la seguridad privada en España ha advertido una leve recuperación, aunque no llega todavía a estar en consonancia con el crecimiento de la economía española en este mismo período.

Leve recuperación que contrasta con la tendencia de reducción de los márgenes comerciales de los últimos años, que se ha mantenido en el ultimo ejercicio.

La facturación total del sector arroja una cifra todavía inferior a la conseguida en 2006, alcanzando los 3.649 millones de euros, un 4,83% más en términos interanuales. En todo caso, la facturación recuperada en los dos últimos años solo alcanza una cuarta parte de lo perdido durante la crisis.

Por actividades, la vigilancia facturó 2.222 millones con un incremento del 2,93%. La de Sistemas y Alarmas alcanzó los 1.119 millones, con un crecimiento del 9,11%, y la de Transporte de Fondos obtuvo una facturación total de 308 millones de euros, un 4,13% más que el año anterior. Para 2017, las previsiones de cierre arrojan datos ligeramente inferiores a los de 2016.

En la procedencia del negocio, predominan cifras similares a las del año anterior donde un 16% proviene del sector público, y un 84% del sector privado. Por su parte, en las Administraciones Públicas en lo referente a facturación, el 20% procede de la Administración Estatal, la Administración Autonómica aporta el 22%, la Administración Local el 10% y las empresas públicas el restante 48%.

Los segmentos de demanda en vigilancia han oscilado con respecto al año 2015, posicionándose en primer lugar el sector Servicios con un 17,58%. En segundo y tercer lugar se encuentran el Comercio y la Industria y Energía con un 17,26% y un 16,89%, respectivamente. Las Infraestructuras de Transporte recogen un 14,09% y las Entidades financieras un 10,64%. Por su parte, la vigilancia de Edificios e Instalaciones de Organismos Públicos agrupa un 7,90% del total.

España cuenta con un total de 1.552 empresas de seguridad privada, de las cuales 1.322 han sido habilitadas por el Ministerio del Interior, 204 por la Generalitat de Catalunya y 26 por el Gobierno Vasco. El Instituto Nacional de Estadística (INE), señala que un 82,1% de las empresas tienen menos de 50 trabajadores, síntoma indicativo de la atomización del sector. Cabe destacar la importante disminución del número de empresas autorizadas para prestar servicios de vigilancia en comparación con el año 2015 (416 frente a 483).

El número de vigilantes de seguridad privada en activo alcanza los 79.175 profesionales. Del conjunto de vigilantes, el 87% son hombres. Dentro del perfil de los vigilantes de seguridad, la edad media es de 45 años, en tanto que la del personal en estructura es de 43 años. Cabe señalar que todas aquellas empresas de mayor antigüedad en el sector y que emplean a más de 5.000 trabajadores están asociadas a APROSER.

Un 8% del personal ha cursado estudios universitarios (licenciatura/diplomatura). Por otro lado, el 92% restante tiene formación en FP, Bachillerato y Enseñanza Obligatoria. Predomina la modalidad de contratación de carácter indefinido, con un 81%, indicativo de la apuesta del sector por la estabilidad en el empleo, situándose la rotación del personal en un 17%.

Los sistemas de contratación, la competencia desleal, el intrusismo, la escasa rentabilidad, la inseguridad jurídica y los problemas de regulación son las dificultades de mayor impacto dentro del sector.