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Ataque a un buque

El embarque de seguridad privada a bordo resulta esencial para la protección de las tripulaciones ante ataques de piratería

La El pasado 16 de octubre, el KSL Sydney, un granelero capesize de 180.000 tpm abanderado en Hong Kong, fue atacado por piratas en aguas del océano Índico, a unas 340 millas de la costa somalí, como informa una nota de la fuerza naval de la UE destacada en Somalia (EU NAVFOR). Como señala el comunicado, después de que el capitán evacuase a la tripulación a la zona de seguridad del buque, el equipo de seguridad privada embarcado en el buque mantuvo un intercambio de disparos con varias personas armadas a bordo de un esquife que, a la vista de esta resistencia, cambió de rumbo y se alejó.

Como respuesta a este ataque, la EU NAVFOR, actualmente bajo mando español, coordinó con las fuerzas navales combinadas de la OTAN el despliegue de efectivos antipiratería para reforzar la vigilancia en la zona.

La aplicación de las medidas contempladas en las “Mejores prácticas de gestión” (BMP-5) para la protección contra la piratería, avaladas por las principales organizaciones del sector marítimo, la actuación del capitán y la reacción de los vigilantes de seguridad a bordo demostraron ser esenciales para evitar que los presuntos piratas embarcasen y se apoderasen del buque.

Este incidente demuestra que la amenaza pirata en aguas del Índico sigue siendo una amenaza real y que la aplicación de las directrices BMP5 para la protección contra la piratería y muy especialmente el embarque de seguridad privada a bordo, resultan esenciales para la protección de las tripulaciones y los buques ante estos ataques en las zonas de riesgo de piratería.

 

Fuente: Canary Ports