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Distinción vigilantes seguridad

Dos vigilantes de Seguridad de Ilunion distinguidos por el Ministerio del Interior

Dos vigilantes de Ilunion Seguridad han sido distinguidos por el Ministerio del Interior con sendas menciones honoríficas de tipo B, por reducir a un paciente que se puso agresivo en las urgencias de un hospital e intentó clavarle unas tijeras en el cuello a uno de ellos.

Las menciones honoríficas se otorgan, entre otras razones, por haber evitado la comisión de delitos, como es el presente caso o por actuaciones humanitarias con motivos de accidentes, siniestros o catástrofes, que superen el estricto cumplimiento de sus deberes.

Los hechos por los que ambos vigilantes han sido distinguidos tuvieron lugar sobre las 21:30 horas del pasado 1 de febrero, en el servicio de urgencias del Hospital Marina de Salud de Dénia (Alicante), donde un paciente, de 33 años de edad, se negaba a recibir el alta y comenzó a insultar a gritos a los facultativos médicos y enfermeros. Fue entonces cuando el personal sanitario requirió la presencia urgente de los servicios de seguridad del hospital. Inmediatamente se personaron en el lugar del altercado los vigilantes de seguridad quienes, con mucha calma y educación, explicaron al hombre que debía abandonar la cama para que los médicos y enfermeros pudieran atender a otro paciente.

Sin embargo, lejos de entrar en razón, el sujeto tomó una actitud cada vez más violenta. En ese momento, uno de los vigilantes llamó a la Policía Nacional, instante en el que el paciente se arrancó la vía que aún tenía puesta en uno de los antebrazos y se encerró en una habitación anexa. Cuando lograron abrir la puerta, el hombre, que estaba muy nervioso, amenazaba con autolesionarse con unas tijeras que empuñaba. La situación era de máxima tensión y ambos vigilantes procedieron a maniobrar para reducirle, no sin serio riesgo para la vida de uno de ellos, pues el paciente trató de clavarle el arma cortopunzante en el cuello. No obstante, ambos vigilantes estaban muy bien compenetrados y no sólo lograron arrebatarle el arma, sino también inmovilizarle hasta la llegada de los agentes de la Policía Nacional, quienes le pusieron a disposición judicial como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa contra uno de los vigilantes.

De nuevo, se pone de manifiesto que los profesionales de seguridad privada realizan una actividad de alerta y prevención absolutamente necesaria para la sociedad, complementaria a la de la seguridad pública, y, muchas veces, asumiendo responsabilidades muy por encima de las exigibles en el desarrollo de sus actividades cuando la integridad del ciudadano está en peligro.

Por ello nuestro reconocimiento y agradecimiento, no solo por la actuación descrita, sino por la labor desarrollada cada día de forma continuada y dilatada en el tiempo.